Esperanza,
araña negra del atardecer.
Te paras
no lejos de mi cuerpo
abandonado, andas
en torno a mí,
tejiendo, rápida,
inconsistentes hilos invisibles,
te acercas, obstinada,
y me acaricias casi con tu sombra
pesada
y leve a un tiempo.
Agazapada
bajo las piedras y las horas,
esperaste, paciente, la llegada
de esta tarde
en la que nada
es ya posible...
Mi corazón:
tu nido.
Muerde en él, esperanza.
6 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Una canción emocionante: "Vesti la giubba", ("Pagliacci", de Ruggiero Leoncavallo), interpretada por Luciano Pavarotti. | Inicio | I have a dream... »



Si el poema de Ángel González te ha servido para ganar esperanza, ha valido la pena, porque tu anterior post tenía un aire bastante desalentador.
Saludiños,
Jo
Bueno, la cosa es que no siempre es todo negro. Hay que ver un poquito de blanco también. Aunque la vida no sonría en todo, a veces nos guiña un ojo.
Besinhos!!